
Antes de hablar, escribir o razonar, los niños se expresan con su cuerpo.El cuerpo es su primera herramienta de comunicación, exploración y aprendizaje. Cada giro, cada arrastre, cada salto, cada equilibrio conseguido y cada caída controlada envían un mensaje directo al cerebro que dice:“Estoy madurando, estoy aprendiendo, estoy avanzando.”








